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Temas - Cedric

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1418 / Los jinetes del Apocalipsis. Falaise, Turno 1.
« en: 21 de Febrero de 2013, 01:29:58 am »
El hermano Pierre se preguntaba qué clase de hombre encabazaba tamaño ejército. Caminaba con su hábito negro, la cabeza medio gacha. No es que el hermano Pierre fuera un gran devoto, como muchos clérigos, había entrado a la iglesia por ser segundón de la familia, y no predicaba con mucha devoción. Le gustaban los juegos de mesa y las anécdotas que provocaban la risa entre sus hermanos. Leía, en secreto, novelas de amor romántico y se sentía atraído a experimentar una relación como la que existió entre el monje Pedro Abelardo y su amada Eloísa. El hermano Pierre, no era pues, un gran clérigo. Pero el hombre que cabalgaba junto a él, un Juvenal des Ursins, rompía con todos los paradigmas. Era un hombre fuerte, no muy alto, pero con las extremidades fuertes como troncos, cosa rara entre los siervos de Dios, que destinaban la vida a la meditación, el rezo y la ilustración de cuadernos iluminados. No usaba barba, sino que llevaba la cabeza completamente descubierta de pelo, era calvo y tenía pocas cejas, de manera que su rostro siempre daba una extraña e incómoda impresión. Como si se tratara de un demonio o un súcubo.

El hermano Jean Juvenal, comandante del ejército del tesorero Doukas, montaba un caballo negro azabache, hermosamente peinado y coronado su lomo por una silla de montar de finos metales y exquisito trabajo de cueros y pieles. Claramente, el hermano Jean no profesaba la pobreza de Cristo, aunque en sus discursos y cartas dijera lo contrario.

El ejército marchaba hacia el norte, entre viñedos y granjas. Se dirigían a Falaise, donde planeaban tomar por sorpresa al ejército inglés. El señor de Louvois se uniría a ellos directamente en la refriega y flanquearían a los ingleses haciéndoles retirarse. El hermano Pierre no estaría presente para dar la bendición a los hombres de Francia en la víspera de la batalla, por lo que no presenciaría el combate. Pero más tarde se enteraría que los franceses dejaron caer sobre los desafortunados ingleses una lluvia de fuego y muerte tal, que éstos los comandantes Jean Juvenal y François de Louvois empezaron a ser conocidos entre los ingleses como los jinetes del Apocalipsis. Ningún inglés logró escapar. Los que no fueron muertos ese día, fueron capturados o quedaron heridos de gravedad. Sin embargo, ya en el norte se juntaba un gran ejército inglés para hacer frente al avance de estos dos jinetes.

4 compañías comandadas por Jean Juvenal des Ursins (+2) y 3 comandadas por François de Louvois (+1) atacan a dos compañías inglesas (0) que acampan a las afueras de Falaise. Los primeros cuatro dados corresponden al ataque del ejército de Jean Juvenal, los siguientes 3, representan las tiradas del ejército de Louvois, los últimos dos son los ingleses. El daño inglés es para los hombres del hermano Jean.



Sumando los bonificadores de cada quién las tiradas quedan así:

Jean Juvenal des Ursins 
François de Louvois
Ingleses
5, 5, 6, y 6
2, 7 y 2
4 y 3

Los ingleses son derrotados totalmente en la primera ronda de combate, pero logran arrebatar 1 punto de salud a dos de las compañías comandadas por el hermano Jean. El ejército del marqués de Louvois queda intacto.

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1418 / Probablemente nos liberen. Ruán, Turno 1.
« en: 20 de Febrero de 2013, 06:12:05 pm »
Cabalgaba el señor de Rambures encabezando su hueste. Dos compañías de soldados jóvenes e inexpertos, en la vanguardia marchaban los más fieros, barbados, empuñando rudimentarias armas improvisadas, zurcados los rostros por cicatrices de guerra. Algunos de ellos eran veteranos de Agincourt. En retaguardia el ejército de los niños. Muchachillos que apenas mostraban inicios de bello facial, quince, dieciséis años. Éstos jovenzuelos no sólo temían al enemigo inglés, del cual habían escuchado las más terribles historias desde su infancia, sino que también retrocedían y balbuceaban como bebés al enfrentarse a sus compañeros veteranos, monstruosamente deformados por la guerra, borrachos. Los jovenzuelos, sin embargo, veían en la guerra una gran oportunidad para ganar renombre. Si bien muy pocos sabían leer, la mayoría de ellos habían escuchado los romances de caballeros y batallas, las epopeyas en pos de Tierra Santa, las andanzas de San Jorge y Rolando.1 La paga era buena, aunque siempre se iba todo en cortesanas y mujeres de goce, o putas y rameras, como preferían llamarlas los veteranos. El séquito de las putas marchaba comúnmente hasta atrás de todo el ejército, de manera que era difícil para los jovenzuelos no requerir de sus servicios. ¡Ah, el delicioso aroma del sexo femenino, los perfumados pechos, las nalgas carnosas! ¡Ah, las bocas húmedas! ¡Ah, la vida del soldado!

El señor de Rambures, por su parte, pensaba en algo completamente distinto. Planeaba la batalla aunque no hubiera mucho que planear. Caigamos sobre el enemigo, aniquilémoslos a todos, dejemos sólo unos cuantos libres para que corran a contar las nuevas a sus camaradas, perros ingleses. El ejército enemigo apareció sobre una colina. Tiendas de campaña, empalizadas, trincheras, cañones y lanzapiedras. Su posición era una posición fortificada, pues el asedio de Ruán llevaba tiempo de haberse iniciado, y los ingleses habían hecho de esa tierra, una segunda patria. Había mercaderes franceses y borgoñones instalados entre las trincheras, médicos e incluso se había construido una pequeña capilla, igual de visitada que el burdel vecino. Expíe sus pecados aquí, parecía decir. Tras el campamento se elevaban, inmensos, los muros de Ruán, la capital de Normandía. Segunda ciudad en importancia tras París. El humo emergía del interior de la ciudad, los habitantes parecían estar quemando algo, o algo se les quemaba a los habitantes, y numerosas aves de presa revoloteaban sobre todo el campo, esperando el momento en que la podredumbre quedara sin vigilancia para abalanzarse sobre ella.

Sin previo aviso, los arqueros ingleses prepararon una carga de saetas, estas zurcaron el cielo y cayeron sobre el ejército francés, que aún se acomodaba en el campo.

Cuatro ejércitos franceses atacan a dos ingleses. Los franceses están comandados por Andrés de Rambures (+1) y el condestable Juan de Harcourt (+2) quien comanda las compañías del rey (+1 cada una). Al mando inglés está Thomas de Montagu, duque de Salisbury (+2). Aunque la batalla sólo sigue el punto de vista del señor de Rambures, debo aclarar que simultáneamente, el conde de Harcourt está luchando en otro sitio, no muy lejano.

La primera tanda es del señor de Rambures, la segunda, del conde de Harcourt y la tercera de los ingleses bajo Salisbury. Los ingleses han decidido enfocar su atención en destruir las compañías de Harcourt, así que todo el daño inglés va a ir a para a estas. Consultad las reglas de combate, en el apartado "Batallas" aquí.




Sumando los bonificadores queda así:

Rambures
Harcourt
Salisbury (ingleses) 
6 y 7
6 y 6
4 y 5

Las dos compañías de Rambures inflingen un punto de daño a Salisbury.
Las dos compañíás de Harcourt inflingen un punto de daño a Salisbury. Quedando éstas últimas en 1 punto de salud cada una.
Las dos compañías de Salisbury inflingen un punto de daño a Harcourt. Quedando éstas últimas en 2 puntos de salud cada una.



1 En la Edad Media era bastante común que hubiera muchachos jóvenes luchando en los ejércitos de todas las naciones. Algunos de ellos no pasaban de los quince años. Sobre adolescentes en la guerra medieval véase: Kelly DeVries, Teenagers at War During the Middle Ages, De re militari. Consultado el 20 de febrero del 2013.

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1418 / Turno 1. El asedio de Cherburgo.
« en: 19 de Febrero de 2013, 12:53:53 am »
Una gaviota se posó en la ventana. Era un día soleado de mediados de agosto, las olas rompían en los muelles del puerto y el olor a agua salada y mariscos entraban a la torre de guardia, traídos por una refrescante brisa. Un día hermoso, sin duda. El capitán de Cherburgo, un hombre de aproximadamente veinticinco años, pequeño pero robusto, bebía una bota de vino mientras desplazaba, sobre un tablero, piezas de madera que representaban soldados, caballos y armas de asedio. Frente a él estaba sentado, sobre un pequeño banco, uno de sus lugartenientes, algo mayor. Conversaban más bien poco, concentrados en el tablero que tenían delante.

¿Capitán, vendrá el almirante a socorrernos?, preguntó el lugarteniente, sin esperar, realmente, una respuesta. El capitán tomó un soldado y lo avanzó hacia adelante en el tablero.

El lugarteniente gruñó. La situación no pintaba bien para él. Se reclinó hacia atrás y recargó la espalda en la pared. Estos juegos no son lo mío, mi señor.

¿Acaso te retiras, mujerzuela?, le espetó el capitán no muy animado. Estaba aburrido a pesar de ir ganando.

Los días pasaban sin sabor. Los ingleses no habían atacado una sola vez. Se limitaban a acampar a las afueras de la ciudad, viviendo de la tierra, forrajeando, robando ganado. Si esto era la guerra, se decía el capitán, que aburrida era. No había habido oportunidad para grandes proezas de armas y los silenciosos ataques nocturnos brillaban por su ausencia. Sólo las máquinas de asedio enemigas lanzaban esporádicos y tímidos proyectiles sobre Cherburgo.

Una compañía inglesa se enfrenta, en asedio, contra una francesa. Los ingleses son comandados por Humphrey duque de Gluocester quien tiene un bonificador de +1 al asedio. Los franceses no tienen bonificador. Como de costumbre, la primera tirada es atacante (ingleses) y la segunda es defensora (franceses).



Ingleses 2+1=3. Franceses 1.

Se burlaba el capitán de su subordinado cuando se escuchó una detonación. Seguida de un largo, larguísimo, rechinido. Tres casas del barrio rico, adaptadas para volverse una, habían sido alcanzadas por una bala de cañón y se tambaleaban sobre sus propias estructuras, muy debilitadas para mantenerse firmes pero lo suficientemente fuertes para no derrumbarse. Los dos soldados se acercaron con tranquilidad a la ventana.

¡Capitán, es la casa del comerciante genovés! ¿Cómo se llamaba?, preguntó el lugarteniente mientras se rascaba el cuello, cubierto por una gruesa y cebosa barba mal cortada.

Piaro, o Piero, algo así.

Era un buen hombre...

Todavía lo es. Mira allí.

Entre el polvo salió el mercader genovés, dando grandes manotazos, maldiciendo y extendiendo los brazos. Detrás de él venían sus dos hijas y su esposa. Por un milagro, la familia se había salvado. Estaban todos allí de pie al sol del mediodía. Los vecinos se acercaron a la familia, preocupados. Algunas mujeres lloraban mientras los hombres ya traían sacos de arena desde el muelle, no muy lejos de allí, para reforzar la frágil estructura.

Bajemos a ver, de todos modos la partida ya estaba perdida para ti, dijo el capitán.

La compañía francesa en Cherburgo pierde 1 punto de entereza/salud. Ya sólo le resta 1 antes de ser eliminada.

19
1418 / Turno I. Otoño 1418.
« en: 17 de Febrero de 2013, 07:49:49 am »
Turno 1
Francia, otoño de 1418



Humo lejano

Guy le Bouteiller, capitán de Ruán observaba por sobre las murallas.1 Su estado mayor, compuesto algunos capitanes borgoñones y unos pocos franceses lo acompañaban. Se veían demacrados, sus rostros enmarcados por grandes arrugas, las barbas mal rasuradas, dientes putrefactos, cabellos hirsutos y cebosos, ojeras.

Ruán llevaba meses bajo asedio inglés. La situación dentro de la ciudad se empezaba a volver crítica. La comida escaseaba: las vírgenes vendían sus cuerpos por un poco de pan. Las madres hacían lo mismo, pero, evidentemente, su recompensa era menor.2

Guy le Bouteiller observaba sobre la muralla. Estudiaba el campo de batalla. Las posibles brechas de la fortaleza, los trabajos de zapa del enemigo, las posiciones de las bombardas. Hacia el este se extendían los verdes campos de Lyons, y más allá emergían entre las arboledas gruesas columnas de humo. Se adivina la presencia de un ejército de relevo conducido por el condestable de Francia, Juan de Harcourt y el señor Andrés de Rambures, conde de Gisors y Compiegne. Entre Ruán y el campamento del ejército de relevo se hallaba la posición más débil del cerco inglés. Ojala vengan en nuestro socorro, se decía le Boutellier. Dios lo quiera, susurraban sus capitanes.


Un posible auxilio

Se llama Tristam y era un hombre modesto, de avanzada edad y miras estrechas. Intolerante. El capitán de Cherburgo se hallaba bebiendo en la taberna con sus hombres. Todo mundo lo sabía, Cherburgo caería antes de padecer cualquier privación, cualquier incomodidad. La caída era, por tanto, inminente. El capitán y su guarnición, sin embargo, albergaban, muy dentro, una pequeña esperanza. Se rumoraba que el almirante del reino, Raúl de Gaucourt, se hallaba con la flota francesa en la ciudad de Crotoy, cabía una ligera, ligerísima posibilidad de que viniera en socorro de la ciudad. Si el almirante acababa con los barcos ingleses que rodeaban el puerto de Cherburgo, los mercaderes podrían reanudar las actividades comerciales. El bloqueo se debilitaría y, con tiempo y un poco de ayuda, la guarnición podría salir y combatir a los hombres del conde de Gluocester, que acampaban afuera.

Replegaos, mis señores

En su mansión a orillas del Sena, en la Isla de la Ciudad, el Duque de Borgoña, Juan sin Miedo, escribía una desesperada carta a sus capitanes. “Replegaos, mis señores, pues la ciudad de París, capital del reino y base de operaciones para nuestro partido, peligra. Hacia el sur seis imponentes ejércitos marchan a nuestro encuentro. Replegaos, pues no podremos hacer frente a tantos enemigos. Guareceos en las murallas de París, fortaleza inexpugnable de la que será difícil echarnos. Olvidad la gloria personal, los combates individuales, el heroísmo insensato. Pues no hay más heroísmo que salvar vidas y mantener las conquistas. Replegaos”.3

El rey de oros

Un acento extraño, una estatura imponente, finas telas de oriente, incienso, especias. El tesorero del reino era la envidia de muchos. Se decía que poseía el catálogo de todas las riquezas exóticas que Marco Polo vio en su viaje hacia Catay.4 El rey de oros, como se le conocía en la corte de Bourges, era una personalidad muy querida entre el pueblo, al que siempre regalaba obsequios. Descendiente de una importante familia bizantina, el rey de oros dilapidaba su fortuna personal, pero se mostraba necio en lo tocante al Tesoro Real. Su política de austeridad ya había causado algunos desacuerdos entre los nobles franceses, y no faltaron las malas lenguas que vertieron su veneno, buscando la caída en desgracia de Miguel Doukas. El rey de oros, sin embargo, poseía un poderoso magnetismo, mismo que, se dice, usó para ganarse la simpatía del bienamado rey, que le obsequió tierras de una extensión considerable y un puesto importante.




    1 Guy le Bouteiller fue un capitán francés alineado al partido borgoñón. Se destacó durante la guerra civil entre armagnacs y borgoñones por ser quién tomara posesión de Dieppe y Ruán una vez que estas ciudades cambiaron de bandos. De hecho, Juan de Harcourt era capitán de Ruán antes de que esta se rebelara. Guy le Bouteiller, el nuevo capitán, hombre caballeroso que nunca se caracterizó por su crueldad, le permitió ir libre a Harcourt y éste se llevó consigo a los hombres de su guarnición. A la caída de Ruán Guy le Bouteiller fue capturado por los ingleses y, un par de años después, consiguió su liberación. Sabremos más de él a futuro.
    2 Para finales de otoño de 1418, la situación de Ruán rayaba lo inhumano, las mujeres se prostituían efectivamente por un poco de pan y sólo los más ricos podían acceder a una gama más o menos amplia de alimentos, aunque no siempre en buen estado. Enrique V estaba enterado de esto, pero no se dejó tocar el corazón. El asedio de Ruán fue probablemente, el enfrentamiento bélico más costoso en vidas civiles durante toda su campaña en Normandía.
    3 Juan sin Miedo siempre fue consciente de su debilitada posición en París y el Sena, por lo jugó con mucha cautela. Si os lo preguntáis os diré, el verdadero poder borgoñón se concentraba en lo que hoy son Bélgica, Holanda, Luxemburgo y la frontera entre Francia y Alemania.
    4 Marco Polo partió desde Europa hacia Oriente en 1271, casi siglo y medio antes de 1418, por lo que para entonces sus maravillosas historias ya eran bastante conocidas.


20
1418 / ¡Ingleses, a mi la guardia!
« en: 16 de Febrero de 2013, 01:48:35 am »
Eso es lo que debería estar gritando Enrique V, rey de Inglaterra, en su campamento a las afueras de Ruán.

Verán, mis apreciables jugadorzuelos, el juego está a punto de empezar y parece que los franceses le van a poner una buena tunda a sus enemigos. Me explico, en 1418 (no me refiero al juego, sino a la fecha histórica) el reino francés estaba completamente a merced de cualquier enemigo. Los ingleses campaban a sus anchas por Normandía y el Bajo Sena. Los borgoñones sostenían París y algunas fortalezas cercanas, con algunas dificultades, por supuesto, pero lo hacían.

En 1418 (el juego) las cosas parecen pintar distintas. Gracias a una hábil planeación de los caballeros guerreros de la corte, así como un diestro tesorero que ha sabido impulsar la economía francesa y un discreto pero nada tonto gran almirante, el reino de Francia ha dado un gran vuelco a la historia. En las fronteras bélicas hay 13 ejércitos franceses, destacados de tal manera que entrarán en acción el próximo turno y, tal parece, lucharán todas las batallas con una aplastante ventaja numérica. A estos valientes franceses se enfrentan 13 ejércitos ingleses que han sido sorprendidos de día de campo y están repartidos por toda Normandía sin posibilidad real de apoyarse unos a otros.

Pongo un ejemplo, el más crítico de todos: El tesorero real se ha destacado en Alençon al mando de cuatro compañías recién reclutadas. Enfrentándose a él hay tres compañías inglesas repartidas por toda la frontera normanda. Si los ingleses se repliegan en una sola posición y esperan el ataque inglés, el combate sería de 3 vs 4 compañías, algo que suena más o menos justo. Pero dado que los movimientos de no combate se realizan después de los de combate, los franceses podrían atacar a cualquiera de los tres ejércitos ingleses antes de que estos se movilizaran para defenderse, lo cual implicaría una batalla de 1 vs 4.




La misma situación se da hacia el norte, en Ruán, donde 2 compañías inglesas se enfrentarán a 3 francesas. En el sur, si bien los franceses no tienen una aplastante superioridad militar, sí lograrán contener a los borgoñones, impidiéndoles salir de las inmediaciones de París. Por si esto fuera poco, hay dos jugadores que no han enviado turnos, si lo hacen y reclutan tropas, los ingleses estarían fritos y su super-invasión se iría al caño.

Me percato, pues, de que he cometido dos grandes errores. Primero, he revelado las posiciones inglesas y borgoñonas sin reparo, de manera que ustedes han planeado sus movimientos adelantándose, digamos, al enemigo. Ustedes, como jugadores, tienen información privilegiada sobre la cantidad de fuerzas enemigas así como su ubicación, lo que les da una ventaja inmensa. Y segundo, he permitido, en un descuido, que se posicionen a tiro de piedra del enemigo, de tal manera que la batalla de inicio ya, el próximo turno, sin que ingleses o borgoñones se puedan movilizar para tomar medidas defensivas.

Este estado de cosas, un ejército francés bien organizado, con una sorprendente capacidad de respuesta ante la (en teoría) aplastante invasión inglesa, difiere mucho de mis planes y de la historia. Por lo tanto, será necesario que haga una trampa exclusiva del director de juego y que seguramente será recibida con gran alegría, muchos aplausos y algunos urras por parte de los jugadores:

Destacaré 6 compañías inglesas y 1 borgoñona en distintos condados, limitándome a posicionarlas en condados rojos y permitiéndoles a ustedes conservar la ventaja táctica o estratégica en todas las posiciones, de tal manera que sus movimientos ofensivos (que van a realizar el próximo turno) no se vean frustrados, pero tampoco sean pan comido.1

Dicho esto. Continuamos.




 1 El número de compañías que voy a destacar podría aumentar dependiendo de cómo envíen turno los dos jugadores que no lo han hecho, Viu y Branlu. Si alguno de ellos se pone muy loco y recluta, como lo hizo el tesorero, 4 compañías listas para la batalla, yo tendría que responder con más compañías inglesas. Sí, es injusto que ustedes deban conservar la posición perdedora en todos los casos, pero, oigan ¿quién dijo que la guerra era justa?

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1418 / Turnos recibidos. Turno 0.
« en: 14 de Febrero de 2013, 09:00:15 pm »
Mis señores, con vosotros la lista de turnos recibidos para este turno 0:

Raúl de Gaucourt (Ardur).
Miguel Doukas (Gavin)
Juan de Harcourt (Aikarus)
Andrés de Rambures (Viajero errante)
François de Louvois (Artxundi)   
Jean Juvenal des Ursins (Viu)
Edoard Clémant (Branlu)
Tanneguy du Chastel (Fomalhaut)
Recibido
Recibido
Recibido
Recibido
Recibido
Recibido
Recibido
Recibido


Recordad que no podéis, aún, llevar a cabo maniobras ofensivas o de deplazamiento de compañías. Este turno, que no es propiamente parte activa de la partida, es para definir a los personajes, escoger vuestro atributo y gastar (si lo deseáis) los 2 puntos de experiencia que se os han otorgado.

El plazo del turno finaliza la noche del viernes, aunque podríamos extendernos hasta la noche del sábado.

Aquí una lista de las cosas que podéis (o debéis) hacer este turno.

1. Decidir qué atributo deseáis tener.
2. Decidir si queréis gastar vuestros puntos de experiencia y, si es así, informarme en qué.
3. Decidir si deseáis reclutar compañías y, de ser así, señalar donde las queréis destacar.
4. Planear movimientos a futuro.
5. Ir estableciendo relaciones con los demás jugadores.
6. Actualizar vuestras firmas en el foro y poner los nombres de vuestros personajes, como ya lo han hecho Ardur, el Viajero Errante y algún otro (esto es importante, permite reconocer al jugador más rápidamente).
7. Enviarme vuestros escudos y cotas de malla. Elegid o describidlos sencillos, pues tienen que caber en un icono de 50x50 pixeles.
8. Describid, si lo deseáis, a vuestros personajes para fines de historia.

22
1418 / Asamblea de los Estados Generales, Turno 0.
« en: 09 de Febrero de 2013, 06:00:49 pm »
Mis señores, el rey se halla indispuesto. Pero ha autorizado la reunión de estos tres estados, presidida por el duque Juan sin Miedo, quien funge como regente mientras el rey se halla ausente. (En lenguaje del juego, esto es para fines de historia. Lo que aquí habléis, Juan sin Miedo no lo sabrá, su presencia es, literalmente, un adorno colgado en la pared). He ordenado que los cartógrafos traigan el mapa a esta sala de guerra, de manera que podáis planificar con más comodidad las estrategias a seguir.

Francia, 1418 (Turno 0)
Haced click en la imagen para desdoblar el mapa.




23
1418 / Turno 0
« en: 08 de Febrero de 2013, 12:46:16 am »
Mis señores, es hora de ir afilando las espadas. Como bien sabréis, muchos grandes caballeros y nobles perecieron en la batalla de Agincourt, hace tres años. Nuestro bien amado rey de Francia, Carlos VI, ha emitido una ordenanza real indicando que todos los feudos cuyos antiguos propietarios estén muertos o prisioneros. Hay un total de trece feudos para subastar (los feudos con letrero de madera son los que están de remate). Escoged los vuestros. Cada señor puede escoger hasta cuatro. Si dos o más señores escogen el mismo feudo, éste será sorteado con una tirada de dados, el señor que obtenga el tiro más alto se quedará con feudo en disputa.

En el mapa que adjunto, se especifican las posiciones de los ejércitos enemigos, tanto ingleses como borgoñones. Desgraciadamente, como podréis notar, vuestros feudos se encuentran en la frontera militar, debéis defenderlos si deseáis conservar vuestra riqueza.

Este primer turno es para que escojáis vuestros feudos, vuestros atributos y gastéis vuestro tesoro (en caso de que lo tengáis) para reclutar unidades y destacarlas en algún punto del mapa. Es decir, sirve como preparación para empezar el juego.


Francia, 1418 (Turno 0)

Haced click en la imagen para desdoblar el mapa.
Nota: En amarillo están los dominios del Sacro Imperio Romano Germánica.



24
1418 / Sala de cartografía
« en: 07 de Febrero de 2013, 05:53:05 am »
Señores, finalmente los cartógrafos han terminado el mapa. Lo iré colgando para que se relacionen con él. Las tierras en rojo son inglesas. Las tierras en morado son borgoñonas. Las que están en azul son francesas. Hacia el noreste, en amarillo, se extienden los dominios del Sacro Imperio Romano Germánico, y hacia el occidente, los dominios del duque de Bretaña, marcados en verde.

Las ciudades más grandes, como París, tienen tres niveles de defensa, son fortalezas. Las ciudades como Cherburgo, en la punta de la península que dominan los ingleses, tienen dos niveles de defensa, son castillos. Las ciudades como Angers, hacia el sur, en la desembocadura del Loira, tienen un nivel de defensa, son torreones. Y, finalmente, las poblaciones que no tienen torreones como Auxerre hacia el sureste del mapa, son aldeas, tienen cero niveles de fortaleza.

Mañana subiré la versión final del mapa y empezará el sorteo de feudos. Habrá dos por jugador, pero la repartición puede no ser homogénea (alguno podrá tener tres o cuatro, mientras que otros tendrán nada).


Francia, 1418

Haced click en la imagen para desdoblar el mapa.




25
1418 / Dudas
« en: 03 de Febrero de 2013, 07:47:56 am »
Mis señores, aquí todas sus consultas en lo relativo al juego.

26
1418 / Sobre las cosas del Reino de Francia
« en: 26 de Enero de 2013, 04:20:50 am »

Francia. Los territorios fieles a la dinastía Valois ocupan gran parte del mapa. Sobre dichos dominios los caballeros pueden realizar todas las labores de construcción y recolección de impuestos. Las tierras pertenecientes al Reino de Francia son territorios seguros y las gentes que los habitan son vasallas de la Corona. Sobre Francia hay varias ciudades muy importantes: Ruán (actualmente bajo asedio inglés), París (en poder borgoñón), Orleáns y Reims.1 Al inicio de 1418, Normandía, región situada en el norte del Reino, está siendo invadida por el rey inglés Enrique V, de la casa de Lancaster, quien reclama su derecho al trono francés ocupado por el indispuesto Rey Carlos VI. La misión de los nobles franceses es evitar que más tierras leales caigan a manos inglesas, y además, recuperar las que han sido perdidas. El partido fiel a la Corona (y al que vosotros pertenecéis) es el partido Armagnac, que combate valientemente contra los ingleses y trata de contener el poder del Duque de Borgoña.2


Inglaterra. Tras una breve pero cruenta guerra civil, la casa de Lancaster se ha alzado con el poder, ocupando el trono. A la cabeza de Inglaterra está el monarca Enrique V, victorioso comandante de la Batalla de Agincourt. No satisfecho con su victoria, y conociendo el debilitado estado en el que se encuentra la corona francesa, el monarca inglés ha organizado una nueva fuerza de invasión y ha desembarcado en Normandía. Con la nobleza muerta o capturada tras Agincourt y el rey francés Carlos VI indispuesto para gobernar,3 gran parte de las tierras del reino peligran. Para Enrique V las victorias en el campo de batalla se traducirán en victorias en la corte, donde espera ser declarado heredero al trono de Francia. Si Enrique V logra sus objetivos, la Casa de Valois perdería su poder y Francia caería en manos inglesas.

Las tierras invadidas por los ingleses (marcadas en rojo) están pobladas por gente hostil hacia la corona. Las ciudades y plazas fortificadas de Normandía han sido guarnecidas con soldados fieles a Inglaterra. Los ejércitos de Francia deben reconquistar estos feudos si desean detener las aspiraciones de Enrique V.


Ducado de Borgoña. En teoría, el Duque de Borgoña, Juan sin Miedo, es vasallo de la corona francesa y debe obediencia a nuestro Rey, Carlos VI. Sin embargo en los hechos, el Duque de Borgoña es prácticamente libre y sus dominios son independientes. Por si esto fuera poco Juan sin Miedo frecuenta a la reina, ocupa el puesto de regente cuando el rey se ausenta y, a través de su partido, el partido borgoñón, el Duque controla la corte. Astuto, decidido y taimado, Juan sin Miedo busca cualquier oportunidad para ampliar su poder. Mantened vuestra distancia.


Ducado de Bretaña. Hacia el occidente se halla la península de Bretaña, dominada en su totalidad por Juan VI, nominal vasallo de la Corona de Francia. Los ingleses, esperando obtener un aliado en su lucha contra Francia, apoyaron al padre de Juan durante la guerra de sucesión bretona. Una vez en el poder, el nuevo Duque se declaró vasallo de Carlos VI de Francia, traicionando a los ingleses. Tras la muerte de su padre, Juan VI asumió el ducado (tierras marcadas en verde). A diferencia de Juan sin Miedo, el bretón Juan VI no es una amenaza para los intereses de Francia, pero, dado que su lealtad es cambiante, es un personaje a tener bajo vigilancia.



    1 A partir de 1415, la corona de Francia, y más concretamente el partido Armagnac, se vio despojada progresivamente de territorios y poder político. En 1415 Harfleur cayó a manos de Enrique V y luego la nobleza francesa fue derrotada en Agincourt. Dos años después, en la invasión de 1417, Enrique capturó toda Normandía, incluidas las ciudades de Cherburgo, Ruán y Melún. Tras la revuelta de 1418, la ciudad de París se entregó al duque de Borgoña, hacia el que los burgueses parisinos guardaban enorme simpatía. El punto más crítico para la corona de Francia llegó en 1428, cuando los ingleses, imparables, pusieron asedio a la ciudad de Orleans, enclave que resguardaba los territorios del centro de Francia del avance inglés.
    2 El partido Armagnac (Armañac) fue una facción prominente en la política francesa de la época. Respondía a los intereses de los nobles más viejos (y reaccionarios) de Francia. Su líder inicial fue Luis de Orleans, pero tras su asesinato a manos de Juan sin Miedo en 1407, fue reemplazado por Bernardo de Armagnac, muerto Armagnac en 1418 a manos de partisanos borgoñones, el liderazgo de la facción fue asumido por el delfín Carlos, posteriormente Carlos VII.
    3 El rey Carlos VI el Bien Amado, el Ausente o, peyorativamente, el Loco. Mostró síntomas de su enfermedad desde los 24 años, en 1398, cuando se dirigía a sofocar la rebelión del Duque de Bretaña. Su vida transcurrió entre escasos periodos de lucidez y largos letargos de locura. Los cronistas de la época buscaban eufemismos para su enfermedad. Se decía que el rey estaba indispuesto, que se hallaba ausente, que no estaba en sus cinco sentidos, etc. Mi sugerencia, caballeros, es que no mencionéis su locura en ningún momento. Y tratéis el tema con extremada delicadeza.



27
1418 / Reglamento del juego
« en: 19 de Enero de 2013, 11:59:32 pm »
1418
Introducción

En 1418 formaréis  parte de un valiente grupo de caballeros, señores feudales y cortesanos que han jurado defender el Reino de Francia. La soberanía de la corona está en peligro tras la derrota de las fuerzas francesas en la Batalla de Agincourt. La existencia del reino peligra. Hacia el norte, los ingleses, encabezados por Enrique V en persona, invaden Normandía capturando pueblos y ciudades sin apenas oposición. Hacia el noreste, el Duque de Borgoña, vasallo del Rey de Francia, se halla en rebelión contra el partido leal a la corona, los Armagnac, del cual formáis parte. El reino está en llamas, las tierras francesas son mancilladas, los burgueses de las ciudades se rebelan, la nobleza se halla invadida por la apatía. Hay sequía, peste y guerra. ¡Salvad al reino, caballeros! ¡Vuestra victoria reside en la completa liberación del territorio francés y la neutralización total de las fuerzas enemigas!

                 Contenido

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Introducción y contenido

Turnos y jugadores
Jugadores y personajes
Los turnos
Hojas de personaje
Los atributos
     Capitanía de la mar
     Pericia en el combate
     Maestría en el asedio
     Costumbres cortesanas
     Entereza y salud
     Francos y libras tornesas


Elementos del juego
Títulos del Reino
     Condestable de Francia
     Gran Almirante
     Gran Tesorero

Señoríos y feudos
Asamblea de los Estados Generales
Impuestos y rentas
Gastos de invierno

Fichas y unidades
Galeras y navíos
Fortificaciones, castillos y torreones
Las compañías y mesnadas
     Compañías
     Mesnadas


Batallas y combates
Chevaucheé o cabalgata
Mesnada en combate
     Salvar la vida
     Morir luchando

Batallas
Asedios

Reglas de movimiento y asedio
Entrada y salida de una ciudad
Captura de territorios
Asedio sencillo
Asedio complejo

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General / Niu Games
« en: 09 de Enero de 2013, 04:51:55 pm »
Si no mal recuerdo hay un grupo en Facebook que se llama Niu Games, donde están reunidos casi todos los veteranos de esta comunidad y Ludum. ¿Alguien sabe si aún existe? ¿Alguien sería tan piadoso como para invitarme a formar parte?

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General / 1066
« en: 31 de Julio de 2012, 04:06:15 am »
Navegando por ahí, me encontré este juego, está ambientado en 1066, el año de la conquista de Inglaterra por Guillermo el Conquistador. Añadiré algunas cosas más, es de estrategia, es por turnos, la batalla más larga dura 20 minutos y tiene opción para multijugador.


Click aquí para jugarlo

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General / En lo que se aparece Julius.
« en: 22 de Julio de 2012, 02:38:21 am »
Pues esto está muerto porque no se han abierto juegos, sugiero que hagamos algo para empezar a darle vidilla a este sitio, sólo que no se me ocurre nada. ¿Ideas?

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